El caldo de pata ecuatoriano es una joya de la gastronomía nacional, que destaca por su profundidad de sabor y su capacidad para reconfortar a quienes lo disfrutan. Este platillo tradicional tiene como base la pata de res, que se cocina lentamente para extraer toda su gelatina y sabor, logrando un caldo espeso y sustancioso.
La preparación incluye ingredientes como mote (maíz pelado), yuca y plátano verde, que aportan texturas variadas y un balance perfecto entre lo suave y lo sustancioso. El refrito, hecho con cebolla, ajo, achiote y cilantro, infunde al caldo una complejidad aromática que envuelve los sentidos. En algunas versiones, se añade maní molido, que da un toque de cremosidad y un matiz ligeramente dulce que contrasta maravillosamente con el resto de los sabores.

La magia del caldo de pata radica en la armonía de sus ingredientes: cada elemento tiene un propósito, desde la profundidad del caldo hasta el cuerpo que aportan los tubérculos. Se sirve caliente, acompañado de limón y ají, elevando la experiencia culinaria con un toque cítrico y picante. Es un plato que no solo satisface el hambre, sino que celebra la riqueza cultural y culinaria de Ecuador en cada cucharada.
Ingredientes (4 Porciones)
500 gramos Pata de Res
2 Ramas de Cebolla Blanca
3 Cucharadas de Achiote
1/2 Cebolla Perla
Cilantro
Sal
Pimienta
Comino
Orégano seco
1 Cucharada de Achiote
1 Cucharada de Ajo picado
2 Ramas de cebolla blanca picada
200 Gramos de Mote Cocido
200 Gramos de Garbanzo Cocido
1 Taza de Leche



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