La fanesca es uno de los platos más emblemáticos y representativos de la gastronomía ecuatoriana. Se prepara tradicionalmente durante la Semana Santa, siendo mucho más que una simple comida: es un símbolo de unión familiar, fe y herencia cultural.
Este suculento platillo es una sopa espesa y cremosa, elaborada a base de granos tiernos como habas, arvejas, fréjol y choclo, combinados con zapallo, sambo, leche y maní. Uno de sus ingredientes más característicos es el bacalao salado, que aporta un sabor único y muy particular. Se acompaña generalmente con rodajas de huevo duro, empanaditas de viento, maduro frito y a veces incluso queso o aguacate.

Cada hogar ecuatoriano tiene su propia versión, y aunque los ingredientes pueden variar ligeramente según la región o la tradición familiar, lo que permanece constante es su profundo significado cultural. La fanesca representa los doce apóstoles a través de los doce granos utilizados, y su consumo en la época de Pascua simboliza el cierre del ayuno cuaresmal.

Hoy en día, la fanesca no solo se disfruta en casas, sino también en restaurantes y ferias gastronómicas que celebran la riqueza culinaria del Ecuador. Sin duda, es una experiencia culinaria que conecta el pasado con el presente, uniendo generaciones alrededor de la mesa.
Ingredientes:
Achiote 4 cucharadas
Pasta de Ajo 3 cucharadas
Cebolla Blanca 1 taza
Cebolla Colorada 1 taza
Pimiento Verde 1/2 taza
Pasta de Maní 1/3 taza
Sambo 1 taza
Zapallo 1,5 tazas
Melloco 1 taza
Palmito 1 taza
Granos cocidos:
Fréjol Canario 1 taza
Fréjol Blanco 1 taza
Fréjol Panamito 1 taza
Fréjol Bayo Bolón 1 taza
Fréjol rojo 1 taza
Habas 1 taza
Fréjol Blanco 1 taza
Lentejas 1 taza
Choclo 1 taza
Alverjas 1 taza
Chochos 1 taza
Mote 1 taza



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